3 Macabeos 1:4
4Se libró entonces una feroz batalla. Los hombres de Antíoco prevalecían. Arsínoe subía y bajaba continuamente por las filas, y con el cabello desaliñado, con lágrimas y súplicas, rogaba a los soldados que lucharan valientemente por sí mismos, por sus hijos y esposas, y prometía que si resultaban vencedores, daría a cada uno dos minas de oro.